Problema de partida
Había varias etapas que debían convivir sin obligar al usuario a entender la arquitectura interna del producto: incorporación, sesiones, entrenamiento, seguimiento y resultados.
Producto propio · caso documentado
El reto era transformar un proceso con usuarios, sesiones, tareas y resultados en una experiencia digital que pudiera entenderse y utilizarse como un único sistema.

Había varias etapas que debían convivir sin obligar al usuario a entender la arquitectura interna del producto: incorporación, sesiones, entrenamiento, seguimiento y resultados.
El diseño se planteó como un recorrido por estados y permisos, no como una colección de pantallas independientes. Cada acción debía llevar de forma clara al siguiente paso útil.
El producto dispone de cinco etapas operativas conectadas y una arquitectura funcional que puede inspeccionarse como producto propio. No utilizamos cifras comerciales o clínicas no verificadas como argumento de venta.